Las tormentas y los rayos son fenómenos meteorológicos apasionantes, pero es necesario estar prevenido, ya que presentan una alta tasa de mortalidad y siniestralidad. Ante esto, lo más importante es estar muy bien informado. Por ello, a continuación compartimos algunos mitos y realidades relacionados con este fenómeno.


«Si no llueve sobre nuestras cabezas, estamos a salvo del impacto de un rayo.»

Muchos de nosotros creemos que los rayos nube-tierra son verticales. Pero, según investigaciones a nivel mundial, estos rayos pueden viajar horizontalmente 10, 15, 20km e incluso alguno más, dando lugar a un impacto de rayo sin tormenta previa, con el cielo despejado.

«Los rayos no impactan dos veces en el mismo lugar.»

Los rayos impactan, muy frecuentemente, en el mismo lugar. Esto se debe a que “buscan” sitios altos, aislados o de forma puntiaguda. Por ello, rascacielos y grandes construcciones, como el Empire State Building o La Torre Eiffel, reciben cerca de 100 impactos por año.

«Los neumáticos de los coches nos protegen del impacto de un rayo.»

Es muy difícil que un rayo impacte sobre un vehículo debido a sus formas redondeadas y sin ningún saliente. Pero, en el caso de que esto sucediese, sería la carrocería la que nos protegería de este impacto. Esto es debido a que el metal actúa como una Jaula de Faraday y conduce el rayo por el exterior del vehículo hasta llegar al suelo. Lo mismo ocurre con los aviones.

«Las estructuras y objetos metálicos atraen los rayos.»

Los rayos suelen impactar en zonas altas, aisladas o con formas puntiagudas. Pero, el material o la presencia de metales no determinan el punto de impacto. Sin embargo, el metal conduce la electricidad. Por ello, es recomendable permanecer apartado de vallas, vías de tren, etc.

«Dentro de casa estamos a salvo de las descargas eléctricas.»

Aunque nos encontremos dentro de nuestro hogar, toda precaución es poca. Por ello, es muy importante evitar ciertas acciones durante la tormenta como fregar los platos, usar el teléfono fijo y el ordenador o ver la televisión. Esto es debido a que las tuberías y los cables de la luz son excelentes conductores. Por ello, si un rayo descarga y estás en contacto con alguno de estos aparatos, esta descarga puede alcanzarte.

«Si te encuentras en campo abierto, y te sorprende una tormenta, debes tumbarte en el suelo o refugiarte bajo un árbol.»

Lo primero que debemos hacer, y más importante, es buscar un refugio seguro, evitando resguardarnos bajo un árbol. Los árboles suelen ser altos y con forma puntiaguda, además, destacan sobre el resto de vegetación. Por ello, refugiarse bajo un árbol es uno de los principales motivos de defunción por impacto de rayo.

En segundo lugar, estar tumbado aumenta la probabilidad de que un rayo impacte sobre nosotros, ya que la corriente viaja a través del suelo. Por todo ello, la mejor manera de actuar, si no hay ningún lugar cercano donde guarecer durante la tormenta, es ponernos en cuclillas con los pies juntos y la cabeza agachada entre las piernas. Cubre orejas y ojos y espera que pase la tormenta.

«No debemos tocar a una persona afectada por un rayo porque queda electrificada.»

Cuando un rayo impacta sobre una persona, la descarga eléctrica no permanece en su cuerpo. Es más, debemos atender de inmediato a un herido por rayo mientras esperamos la llegada de la asistencia médica.